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ARTBO 2018

ARTBO 2018

Bogotá, Colombia

Artistas: Alejandro Salcedo, Antonio Castles, Nathalie Guio.

Fechas: Octubre 25 - 28 / 2018


Stand

 

To see is to forget the name of the thing one sees

P. Valery

Una línea es la distancia más corta entre dos puntos. De un punto a otro se extiende un recorrido en el que hay cuerpos moviéndose y puede ser tan extenso como se le quiera ver. Una línea así existe entre Fotografía y Pintura y en este trayecto se mueven las imágenes y oficios de Alejandro Salcedo, Nathalie Guio y Antonio Castles, los artistas reunidos en esta selección, que se ocupa de pensar la imagen pictórica como un territorio de experimentación visual y material entre estos dos medios.

 Un horizonte positivo (2018), de Nathalie Guio, se propone una búsqueda que excede a la fotografía cuando se entiende como medio. Capturas digitales de escenarios glaciales, en que las coloridas casas de Groenlandia hacen contraste con el paisaje, están acompañadas por collages hechos a partir de papeles de color velados, fuera y dentro del cuarto oscuro . Nathalie se enfrenta al proceso en laboratorio a sabiendas que en el color análogo hay un poder de carácter presencial: el encuentro directo de la luz con el papel. Sus collages, recortados y compuestos a mano, son la unión de distintos choques de luz, temporalidades y medios. Llegamos a la pregunta por el límite de la representación fotográfica e incluso, por el límite mismo de la composición abstracta con pigmentos.

 Espacio Liminal de Antonio Castles, implica menos una búsqueda y sí una decisión formal que se encuentra a la mitad de la pintura como gesto y la fotografía como representación de una imagen concreta; esta nos arroja una reflexión sobre la reproductibilidad de la imagen fotográfica y la cualidad de unicidad de la pintura. En el cuarto oscuro, Antonio elabora una emulsión fotosensible, que responde a las tradiciones técnicas de la ampliación en blanco y negro, e impregna una tela con esta solución química valiéndose de una brocha. Lo que resulta de este acto es una encrucijada formal: este trabajo de Antonio es una serie de fotografías no reproducibles y, al mismo tiempo, de pinturas reveladas a blanco y negro.  Es esa ambigüedad, el espacio liminal que ocupa esta obra.

 Por último, la obra de Alejandro Salcedo, una selección de obras realizadas entre el 2014 y el 2018, encarna ante nosotros la plena conciencia del gesto, los pigmentos, las herramientas, las densidades, que implica su oficio. Alejandro pinta la luz y, a la vez, cada configuración lumínica diferente en la que se disponga la obra implica que esta cambie por completo. Aquí nos enfrentamos a un problema todavía más profundo, en el que la pintura, no por ser hiperrealista o representativa se asocia con la fotografía, sino por lo íntimamente relacionada que está con la luz, al punto de que el artista configura el escenario para su obra.

 Esta es una selección que, lejos de enfrentar como opuestas a la fotografía y la pintura, se propone mostrar algunas posibilidades de la imagen y la materia. Las obras de estos artistas construyen paisajes tanto mentales como geográficos, explorando desde su subjetividad. Esta búsqueda está enmarcada que se enmarcan dentro de  estos dos procesos formales y conceptuales que implican una conciencia sobre el medio a la vez que un tiempo y un cuerpo específicos.