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Hawapi

 HAWAPI 2018, Pondores


Ana Izquierdo (PE), Hamlet Lavastida (CU), Alexander Hick (AL), María Buenaventura, Elkin Calderón Guevara, Juan Betancurth, Samuel Lasso, Henry Palacio, Adriana Ramírez, Santiago Díaz, Julieth Morales, Camilo Leyva.

HAWAPI Directores: Maxim Holland, Susie Quillian - Curadora: Andrea Muñoz - Vitrina Contextual / Curaduría: Jenny Díaz, Juan Betancurth - Programa Académico: Jenny Díaz

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Esta exposición surge después de una residencia del grupo de artistas participantes, en el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) para ex combatientes de las FARC-EP, localizado en Pondores (La Guajira) entre el 3 y el 12 de Noviembre de 2018.

Este viaje se realizó para conocer la situación actual, tanto del Acuerdo de Paz firmado entre el Gobierno Colombiano y las FARC-EP en el 2016, así como del ETCR en Pondores.

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Sin ánimo de ignorar los procesos de reincorporación a la vida civil de excombatientes de grupos armados que se están dando en la actualidad, esta exposición se plantea casi como una prueba de cómo funcionaría una sociedad dispuesta a coexistir en el reconocimiento de las diferencias y desacuerdos de sus habitantes. Señalando así, que inclusive al ser parte de un colectivo, cada sujeto representa una individualidad.

Nuestro encuentro en Pondores puso en crisis las versiones de ciudad sobre los firmantes del Acuerdo de Paz, generando más preguntas que respuestas; sin embargo, dichas preguntas no hubiesen sido posibles sin el reconocimiento del otro al escuchar sus experiencias, sus convicciones y sus verdades. Justo cuando nos abocamos a habitar el espacio entre nuestras diferencias, comenzaron a construirse los puentes. Pensemos entonces las obras aquí presentes, como esos puentes que se extienden al espectador y a la espectadora, para ser transitados desde sus propias vivencias, conocimientos y creencias.

Algunos de estos puentes invitan a reflexionar sobre saberes que evocan ciertas interpretaciones filosóficas de la montaña como representación de la lejanía: espacio desconocido al que el ser humano se adentra para encontrarse a sí mismo (1). En otro puente más cercano, una voz que transcurre como un río, acompaña las imágenes de la historia trastocada de un colectivo que transitó y habitó por años la montaña.

Un puente situado en un lugar oscuro, escenifica una acción de cuidado; otro, ubicado pocos pasos adelante y un tanto pedregoso, es el resultado de largas cavilaciones sobre los principales actores de lo que fue el conflicto armado en Colombia exponiendo un paralelo entre los mismos.

Otros puentes, tendidos en el Cubo gris, se levantan de la tierra. Uno de ellos señala las cosmogonías de dicho elemento y se presenta como un manifiesto, una consigna luminosa. Otro, contiene un mensaje sobre nuestras acciones plasmado en la corteza de un árbol; y en otro, se recrea en la tierra misma un esquema abstracto que se traduce en un conocimiento casi milenario de la naturaleza.

 En el Cubo Blanco, tal vez no tengamos puentes precisamente, sino el cruce entre casa y paisaje. Por un lado, la construcción que se observa puede tener ciertas connotaciones de centro: lugar al que se llega para ponderar el conocimiento experimentado y obtenido en la lejanía1, mientras que aquello que envuelve a la construcción es el paisaje, aunque un paisaje que nos recuerda e invita a deliberar sobre el otro lado de la historia.

Finalmente, un puente en blanco y negro, aborda directamente el Acuerdo de Paz rescatando los discursos de los mandatarios de dos bandos que marcaron un momento histórico. Y otro, por no decir el último puesto que es bastante silencioso en medio de la maraña, también aduce a los discursos pero justo a aquéllos que no hacen parte de la versión hegemónica de la historia. Por ello mismo es preciso encontrarlos.

¿Qué lugares conectan estos puentes? ¿Podrá darse un cruce entre posturas? ¿Se detonarán puntos de encuentro que permitan generar espacios para la reconciliación y el diálogo para pensarnos y construirnos como una nueva sociedad?

 Bienvenidos, Bienvenidas.

 

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1 Otto Bollnow(1969), Hombre y Espacio, Editorial Labor.

 

 

―Andrea Muñoz

Curadora.