Antonio Caro
Sala Proyectos
19 de septiembre 2026 a febrero del 2027
«La necesidad del arte radica en que se desenvuelve a nivel simbólico.
Y hasta este momento, lo simbólico es lo mejor que ha elaborado la especie humana.»
Antonio Caro, 2012
«Lo mío es muy obvio y evidente.
No entiendo por qué nadie me ha ganado en la presentación de esas cosas.
O es que lo mío es muy bobo, o es que ese miope es bueno, porque soy muy miope.»
Antonio Caro, 2012.
Pocos artistas han logrado introducirse en el campo de las artes visuales con tanta fuerza como Antonio Caro. En 1973, cuando el crítico Germán Rubiano descalificó su trabajo del Salón Nacional, Caro fue a defenderlo pegándole una cachetada. Esa escena resume el carácter y singularidad de este artista que, durante cincuenta años operó desde los márgenes del circuito de las artes visuales.
Caro estudió en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional entre 1969 y 1971. Desde 1970 —año de su primera participación en el Salón Nacional— exhibió en museos y espacios de Colombia, Ecuador, Venezuela, Perú, Brasil, México, Estados Unidos y Europa. Su obra está en el Tate Modern, el Reina Sofía, el Blanton Museum, el Queens Museum y el MIT, entre otras colecciones.
Su método viene del cruce entre dos tradiciones irreverentes. Del nadaísmo heredó la convicción de que el arte vive en lo cotidiano y en la provocación directa. Esa estética de la confrontación que Gonzalo Arango y sus contemporáneos instalaron en Colombia desde finales de los cincuenta. Del arte conceptual, puntualmente de Bernardo Salcedo, aprendió el sarcasmo y la desmaterialización del objeto artístico. Con esas herramientas, Caro construyó lo que el crítico y artista Luis Camnitzer llamó una «guerrilla visual»: obras que apuntan cuidadosamente para errarle a los blancos definidos por la estructura de poder artística. La repetición fue su dispositivo central, entendida no como redundancia sino como énfasis, como modo de abrir nuevas lecturas a lo que ya estaba ahí, en la calle, esperando que alguien lo señalara.
Esta exposición reúne obras de algunas de sus series más reconocidas: «Todo está muy Caro» y «Homenaje a Quintín Lame», así como otras menos difundidas como «Su salud está por el suelo» y las intervenciones en la calle.
Texto de Valentina Gutiérrez Turbay.


