En esta exposición se estableció una analogía entre el ladrillo como unidad mínima en la construcción y la hoja de contacto como unidad mínima en el oficio de la fotografía. Así como los edificios están compuestos por bloques individuales apilados, el cuerpo de trabajo de un fotógrafo está constituido por pequeños rectángulos de 35mm de ancho o cuadrados de 6x6cm que conforman las hojas de contacto. En el caso de Óscar Monsalve, su trabajo como fotógrafo dentro del circuito artístico colombiano, también lo consolida como una unidad fundamental para la construcción y análisis de discursos históricos. Las fotografías de Monsalve publicadas en gran parte de los libros sobre arte en Colombia actúan como ladrillos que soportan el trabajo de artistas, curadores e instituciones